El colapso de las vías aéreas en pacientes en crecimiento produce una alteración de todo el funcionamiento y desarrollo de la cara.

Las principales causas del colapso de las vías aéreas son:

  1. Amígdalas hipertróficas
  2. Vegetaciones hipertróficas
  3. Alergias recurrentes
  4. Cornetes hipertróficos
  5. Desviaciones del tabique nasal

Si el paciente respira mal debido a que las vías aéreas están obstruidas, desarrollará una respiración oral. Para facilitar la entrada del aire, el paciente mantendrá permanentemente la boca abierta y colocará la lengua en una posición baja.

La postura de boca abierta habitual es una de las causas más frecuentes de alteraciones en el crecimiento facial normal.

Esta postura anómala tiene un impacto en el maxilar (hueso que soporta los dientes superiores), ya que sin el estímulo de la lengua en el paladar, éste se comprime. Como consecuencia, la base de las fosas nasales no se desarrolla, disminuyendo así las vías aéreas superiores. A nivel de la boca, la falta de desarrollo del paladar produce una mordida cruzada.

En los respiradores orales, además, los músculos de cierre de la mandíbula están inactivos, lo que conlleva que las muelas sigan creciendo, y como consecuencia, que la cara se alargue. Esto, a su vez, potencia que se mantenga la boca abierta y la respiración oral.

Las vegetaciones y, sobre todo, la hipertrofia de amígdalas, no sólo mantiene la postura de boca abierta habitual, sino que pueden llegar a producir peligrosas apneas del sueño (ausencia de respiración durante el sueño). Uno de los síntomas más frecuentes son los ronquidos. Siempre que ronca un niño, hay que preguntarse ¿por qué?

La apnea repetida muchas veces durante la noche rebaja el nivel de oxígeno inhalado e impide el descanso nocturno de estos niños. Por la mañana, estarán medio dormidos y no podrán mantener la atención necesaria en el colegio.

En la clínica Martín-Goenaga somos conscientes de la importancia del colapso en las vías aéreas y por ello, en el estudio clínico previo al tratamiento de ortodoncia, realizamos una exploración exhaustiva de la vía aérea de nuestros pacientes. De esta forma, mediante el correcto diagnóstico de la obstrucción, dirigimos nuestro tratamiento a mejorar la permeabilidad de la vía aérea, y en los casos indicados derivaremos al paciente al otorrino para su valoración.

En conclusión, el tratamiento de la obstrucción de la vía aérea requiere un correcto diagnóstico y tratamiento. El ortodoncista desempeña un papel importante en la detección precoz de los signos de obstrucción y respiración oral. El diagnóstico temprano nos permite actuar lo antes posible y así evitar una alteración del crecimiento facial.