Según la Sociedad Dental Española, el 35-40% de los adultos necesitan un tratamiento dental multidisciplinar.

La razón fundamental es que los adultos presentan, además de apiñamiento, fracturas dentarias, diversos problemas dentales como por ejemplo, la enfermedad periodontal, ausencias dentarias múltiples, extrusiones, migraciones, trauma oclusal, desgaste dentario, pérdida de la dimensión vertical y por supuesto, pérdida ósea. Estas manifestaciones típicas de esta enfermedad hacen que muchas veces el tratamiento periodontal no sea suficiente para recuperar la salud periodontal y sea necesario combinarlo con un tratamiento ortodóncico.

Lo primero que se debe hacer es realizar un examen periodontal por parte del periodoncista y emitir un informe periodontal donde se reflejen los niveles de hueso, los defectos óseos de cada diente individualmente,  la localización de los márgenes gingivales y el pronóstico de cada pieza a corto y largo plazo. En los casos donde se diagnostique una enfermedad periodontal, será necesario un tratamiento y no se podrá comenzar el tratamiento ortodóncico hasta que el periodoncista nos dé el visto bueno.

Mediante el movimiento dentario podemos modificar factores etiológicos locales que propician el desarrollo de la enfermedad periodontal y mejorar así el pronóstico a largo plazo de estas piezas.

Los principales movimientos dentarios dirigidos a solucionar los problemas asociados a la enfermedad periodontal son: extrusión (sacar el diente ligeramente hacia fuera del hueso), intrusión (meter el diente ligeramente dentro del hueso),  enderezamiento de molares y desarrollo del lecho implantario (mejorar el nivel de hueso en el que posteriormente se va a colocar el implante).

El movimiento de extrusión dentaria, (sacar el diente ligeramente hacia fuera del hueso) mejora los niveles de hueso e incrementa la cantidad de encía adherida queratinizada,  reduce defectos infraóseos y disminuye la profundidad de sondaje. De este modo, mejoramos la estética armonizando los márgenes, además que aumentamos la encía adherida, mejoramos la condición periodontal afectada por periodontitis y conseguimos una mejor relación corona-raíz.

Otro movimiento ortodóncico a tener en cuenta es la intrusión de dientes afectados periodontalmente. Los principales efectos de la intrusión en dientes periodontalmente comprometidos son: reducción de la corona clínica, reducción de la profundidad de sondaje, ganancia de inserción clínica y relleno óseo radiográfico.

La ortodoncia periodontal también incluye la extracción ortodóncica, que consiste en extruir un diente (sacar el diente) hasta quedar fuera del alveolo. Este procedimiento se realiza con el fin de arrastrar hueso y tejido blando, y así preparar un lecho para la posterior colocación de un implante. Este procedimiento está indicado en piezas con mal pronóstico.

Uno de los signos más comunes en los pacientes periodontales con múltiples ausencias dentarias es la inclinación de los dientes adyacentes a un espacio edéntulo. Una vez enderezados los molares, se colocan los implantes en el espacio abierto y se espera a su integración. Sin duda, un tratamiento ortodóncico bien dirigido puede brindar a nuestros pacientes una mejor situación oclusal y, de igual modo, ayudar a que el paciente tenga una higiene más efectiva.