Los filtros de esta clase son útiles, por ejemplo, en quirófanos, laboratorios o plantas de producción de chips de computadora así como clínicas odontológicas.

En la Clínica Martín Goenaga estamos dotados con este sistema de filtrado del que os mostramos nuestra certificación.

Os explicamos brevemente cómo funcionan los filtros HEPA:

HEPA es un acrónimo de High Efficiency Particulate Air y es una tecnología que se ha utilizado durante muchos años para filtrar partículas. Los filtros HEPA deben cumplir con un estándar de captura de al menos el 99,97% de todas las partículas mayores de 0,3 micrones.

El ojo humano solo puede ver partículas de más de 10 micrones; por lo tanto, las partículas atrapadas en un filtro HEPA como químicos, bacterias y virus no se pueden ver. Debido a que los filtros HEPA pueden atrapar moho y bacterias, crean un ambiente más sanitario. Además, este tipo de purificador de aire no genera ozono ni ningún otro subproducto dañino.

Los filtros HEPA es un material muy fino similar a la fibra que se ha doblado hacia adelante y hacia atrás para crear la forma de un acordeón. Esta forma de acordeón crea un laberinto de fibras dispuestas al azar y presenta una superficie muy grande para que el purificador de aire empuje el aire. El flujo de aire debe tener la oportunidad de pasar a través del filtro para que se pueda limpiar. Cuantas más veces pase el flujo de aire a través del filtro en una hora, más limpio se volverá el aire.

;Las partículas grandes no podrán pasar a través de las aberturas de las fibras y se atraparán de inmediato. Las partículas más pequeñas quedarán atrapadas por uno de los tres mecanismos. La primera es cuando las partículas vienen dentro de un radio de una fibra y se adhieren a ella. Este mecanismo se llama intercepción.

El segundo mecanismo, llamado impacto, es cuando las partículas más grandes chocan con las fibras y se insertan en ellas. Finalmente, quedan atrapados por un
mecanismo llamado difusión. La difusión es cuando las partículas más pequeñas chocan con las moléculas de gas. Esto, sin embargo, reduce su velocidad y hace que los dos primeros mecanismos sean más probables. Los purificadores de aire HEPA son los más efectivos para atrapar partículas en el aire.

Comunicación Clínica Martín Goenaga