El paciente acudió a la consulta buscando una solución a su maloclusión de Clase III (posición retrasada del maxilar superior respecto a la mandíbula). Antes de acudir a nuestra consulta el paciente fue valorado por otros ortodoncistas, quienes le propusieron un tratamiento combinado de ortodoncia y cirugía ortognática.

En la clínica Martín Goenaga utilizamos las técnicas de ortodoncia más innovadoras y le propusimos al paciente un tratamiento menos invasivo, combinando la ortodoncia con corticotomías y miniplacas.

Diagnóstico:

En nuestro estudio ortodóncico, en el examen intraoral observamos una mordida cruzada anterior (los dientes superiores por detrás de los inferiores).

En el análisis facial, observamos una sonrisa poco estética, debida en parte al desalineamiento dentario, pero también a una hipoplasia maxilar. La deficiencia del maxilar superior hace que la exposición de los dientes superiores sea reducida, y la exposición de los inferiores excesiva.

 

En la vista lateral, si trazamos una línea vertical que pasa por la base de la nariz, en un caso ideal los dientes superiores deberían quedar por delante de ella. Por ello, nuestro tratamiento está dirigido a avanzar y descender los dientes superiores, en vez de mover los dientes inferiores hacia atrás, con el objetivo de mejorar el soporte labial y la exposición de los dientes superiores.

 

Plan de tratamiento:

Para conseguir un mayor movimiento de los dientes antero-superiores hacia delante y debajo, planificamos un tratamiento multidisciplinar, combinando el tratamiento de ortodoncia con corticotomías en el maxilar superior y colocación de miniplacas inferiores, que son un anclaje absoluto para un movimiento dental más eficaz.

Resultados del tratamiento:

Tras 18 meses de tratamiento, conseguimos avanzar y descender los incisivos superiores, y de esta forma cumplimos nuestro objetivo: obtener una oclusión y una estética de la sonrisa ideales, y por supuesto la satisfacción del paciente.