Amaia Escribano

Mi experiencia en Ortodoncia. 13 de Septiembre de 2017

No era normal que una niña tan pequeña tuviera tantos dolores de cabeza, tan frecuentemente, tan agresivos que ni siquiera podía ir a clase.

Probé con quiroprácticos, con fisioterapeutas y con osteópatas. Nada.
Pasaron años hasta que me dijeron que mordía al dormir y que esa era la causa de mis dolores. Me hicieron una férula. Recuerdo que la primera noche que la llevé ni dormí de lo mucho que me dolía la mandíbula. Pasé casi un año con aquello hasta que me di cuenta de que mis dientes de arriba y los de abajo dejaron de encajar (más tarde descubriría que a eso se le llama “mordida abierta”) y le pedí a mi madre que me llevara al dentista.

Ella me dijo que el que más podía saber de esto era Txomin Martín y que probara con él.

Fotos, moldes y radiografías después se me puso en tratamiento. Tenía que llevar una férula nueva (esta, afortunadamente, no dolía) TODO el día, que me hacía sesear. Fue cuando dejé definitivamente de comer chicles. Estuve bastante tiempo con aquello, hasta que estimaron que mi mordida se había abierto todo lo posible. Entonces entramos en una segunda fase bastante más molesta que hablar mal.

Me pusieron una especie de puente en el paladar antes de ponerme brackets. Una vez con ellos me quitaron las muelas del juicio y me pusieron anclajes esqueléticos. Eso corrigió el problema que tenía en la mandíbula y pude poco a poco volver a cerrar y encajar mis dientes.

A medida que iba avanzando el tratamiento fui perdiendo esas jaquecas tan horribles y a día de hoy, puede que tenga alguna ocasionalmente, pero nada fuera de lo normal.

Recuerdo que me quitaron los brackets de arriba para que pudiera sonreír en mi último festival de ballet. Me pusieron una barra fija y repitieron el proceso con los de abajo unos meses después.

No voy a mentir, mi mandíbula me ha hecho sufrir muchísimo, pero ahora agradezco haberlo pasado ya todo y que sólo me quede seguir sonriendo ¡por los tiempos de los tiempos!

Amaia Escribano

Amaia Escribano