Anónimo3

Querido Chomin:

¿Qué tal estás? Hace mucho tiempo que no sé nada de ti y ando un poco desconectada del mundo desde que soy madre, pero me acuerdo mucho de ti y no puedo evitar sonreír al hacerlo.

Te voy a contar un poco mi historia de ATM desde el principio hasta el final.

Cuando era pequeña con unos 12-13 años llevé ortodoncia durante 36 meses con exodóncico de 4+/-4 por apiñamiento dentario. Tras acabar con este tratamiento y con un resultado más o menos satisfactorio pasó el tiempo y a los 24 años aproximadamente noté que la mordida se me empezó a abrir con lo cual otro ortodoncista me trató otra vez. Al poco tiempo de empezar el tratamiento noté molestias en la ATM, de molestias pasó a dolor y a tomar ibuprofenos diarios.

Aprovechando que hice el postgrado de Excelencia en Ortodoncia que impartes en Donosti en 2010 te comenté mi caso y fuiste para mi de gran ayuda. Cuando me hiciste el estudio y el montaje en articulador nos dimos cuenta que había un contacto prematuro en los cordales impresionante (¡qué daño hacen los 8,s y cuántas veces les enseño a mis pacientes mi caso para que se los quiten porque son muy reticentes!). Recuerdo que me dio tanto agobio el que estuvieran en boca que le pedí a mi compañera el mismo lunes que llegué a Jerez desde Donosti que me los quitara entre paciente y paciente. Así que 18 y 28 se fueron al cubo de la basura rapidito.

La mordida se me cerró bastante con las extracciones pero no del todo.

Cuando volví a Donosti me dijiste que íbamos a quitar brackets y a colocar una férula de descarga, plano distractor y un helicoidal.

Todavía recuerdo el primer día que me colocaste la férula, ¡mi sintomatología se alivió considerablemente tras una sola noche! Volvía a San Sebastián cada mes a ajustarme la férula, iba y venía en el día desde Jerez de la Frontera. Me levantaba muy temprano, cogía mi coche hasta Sevilla de ahí un avión hasta Bilbao y un autobús hasta San Sebastián donde me veíais el Dr. Ochoa (al que tengo muchísimo cariño) o tu y me volvía de nuevo hasta casa.

Levé la férula 4 meses durante 24 horas, sin ella no podía estar, hacía mis ejercicios con el plano distractor y el helicoidal. A la vez estaba en tratamiento con un fisioterapeuta de Jerez al que solo fui 3 veces porque me encontraba mejor.

Tras estos 4 meses volvía a tu consulta y me acuerdo perfectamente de la incertidumbre que tenía tras la férula, no sabía que iba a pasar: si me tenía que operar, si me ibas a poner miniplacas e intrusión o si mi caso iba a ser de Bioestética. Todavía lo recuerdo…como si fuera ayer…cuando me llamaste para decirme que mis modelos partidos de Kennedy al quitar los sectores posteriores quedaban en clase I canina y que con coronoplastia negativa y positiva el caso se podía resolver…recuerdo llorar de emoción ese día. Así que…¡vuelta a San Sebastián! Y esta vez con mi madre y con el Dr. Alberto Canábez que fue quien me hizo la Bioestética, tardamos 2 días y es que Alberto y tu llegáis a la excelencia. Tras axiografías, tatuajes en la oreja que no me esperaba y muchas horas en el sillón…¡por fin!

Volví a verte tras un mes para reajustar un poco los contactos, pero ya estaba muy bien.

Tras 6 años…porque el tratamiento lo terminé en 2011 Septiembre…estoy genial. Sólo tengo un punto de contacto entre el 22 y el 21 que tengo que mejorar (ha sido por pasarme el hilo dental), pero el resto sigue intacto, duermo sin férula y sigo asintomática, soy un poco más mayor y con una niña guapísima de la que te mando una foto que se llama Valentina.

Gracias por todo lo que hiciste por mi, por escucharme, por tratarme, por abrirme las puertas de tu casa, de tu clínica, por enseñarme tanto, por ser tan exigente conmigo y por ser como eres como profesional y como persona. Te estaré eternamente agradecida.

Después de todo el calvario que pasé, indagué un poco más en mi primer tratamiento de ortodoncia…descubrí que nunca tuvieron en cuenta los 7,s para el tratamiento…esto fue el comienzo de que todo se precipitara así…una muerte anunciada. Por eso después del curso me quise formar más y también hice el postgrado con Mariano Rocabado…ahora estoy de encargada e impartiendo en la Universidad de Oviedo la asignatura de ATM en postgrado y a mis alumnos les digo que no dejen un 7 sin tratar, un 8 sin vigilar y/o extraer, que el articulador no es un extraterrestre si no un amigo y les enseño a tener más herramientas para diagnosticar mejor. Todo lo he aprendido de un gran maestro. Gracias Chomin.

Con mucho cariño,

“Paciente”

Anónimo3