Elena López

Hace algunos años, mi dentista D. Jorge Fernández me recomendó el uso de una férula de descarga de uso nocturno con el fin de evitar el desgaste de la dentadura originado por bruxismo. Con el tiempo, la férula se desgastaba de forma irregular y requería su corrección periódica y continua. Al mismo tiempo comencé a padecer fuertes dolores en la articulación de la mandíbula izquierda, lo que hizo sospechar al dentista de que el origen del desgaste continuo de la férula se producía por un problema articular independiente del bruxismo.

Con el tiempo, el problema se agravaba y las correcciones de la férula eran continuas, por lo que el dentista me recomendó la visita a un especialista maxilofacial. En aquel momento la mordida apoyaba en una única muela.

Tras la visita a varios especialistas, entre ellos la Unidad Maxilofacial del Hospital de Cabueñes de Gijón y la Escuela de Estomatología de la Universidad de Oviedo, me recomendaron consultar con el Dr. Florencio Monje en Badajoz, quien finalmente me realizó una artroscopia en la articulación izquierda de la mandíbula. Aunque se produjo una cierta mejora inicial, al cabo de dos años comencé a padecer los mismos dolores.

Para evitar el sufrimiento de la articulación se requería un equilibrado completo de la mordida y por tanto, la intervención de un ortodoncista. Sin embargo, la visita a varios especialistas de Gijón y Oviedo no dieron los frutos esperados, pues ninguno se atrevió a realizar dicha intervención por su complejidad y el miedo a que una vez corregida la mordida se produjera de nuevo su desestabilización.

Finalmente, el Dr. Jorge Fernández me recomendó consultar con el Dr. José María Suárez Feito, quien me realizó un estudio exhaustivo, pero que tampoco me aseguraba unos resultados óptimos tras su intervención. Fue él quien me recomendó al Dr. Domingo Martín, ortodoncista en Donostia-San Sebastián, que contaba con experiencia en resolver casos complejos.

Visité al Dr. Martín en diciembre de 2014. Me realizó un estudio detallado y me prometió, pese a la dificultad, una recuperación del 90 al 95%. El tratamiento se hizo mediante una ortodoncia. Necesitaba acudir a la consulta mensualmente con el fin de ir corrigiendo la alineación y la mordida. La mejoría fue muy rápida y al mismo tiempo los dolores remitieron, finalizando el tratamiento en sólo 15 meses (enero del 2015 a abril del 2016).

Ahora continúo con un seguimiento semestral, siendo consciente de que padezco una artrosis en ambos cóndilos, que requerirá el cuidado y vigilancia periódica. Mi última visita fue en Julio de 2017. Tanto el Dr. Martín como yo estamos satisfechos de los resultados, y la evolución experimentada por el tratamiento SON UN ÉXITO ROTUNDO, estamos esperanzados de que así continúe en el futuro.

Quisiera agradecer, tanto al Dr. Domingo Martín y a todo su equipo por el trato profesional y humano que me han dispensado en todo este tiempo, sin olvidar al Dr. Suárez Feito que también me realiza un control periódico, siempre en colaboración con el Dr. Martín.

Agosto 2017

Elena López