Idoia Uriarte

Me llamo Idoia Uriarte y han pasado más de 10 años desde que solucioné mi problema de A.T.M. y con ello mis molestias, mejor dicho, dolores cervicales.

Desde el año 1993 trabajo en la Clínica Dental Albia en Bilbao. En un principio en un puesto en la recepción.

En el año 1995 tuve un episodio muy doloroso de cervicalgia que me obligó a ir a urgencias al hospital de Basurto en Bilbao. Me pusieron un collarín y me dieron una medicación muy fuerte de relajantes musculares y antiinflamatorios. Tuve que estar varios días inmovilizada.

A partir de esa fecha volví a tener dolores no tan fuertes que fui controlando con medicación y asistiendo al fisioterapeuta.

El mismo fisio me valoró y me explicó la necesidad de solucionar el problema de A.T.M. y me aconsejó ir a un ortodoncista.

Yo tenía 28 años y mi caso era muy complicado, así que decidí esperar ya que no veía clara ninguna solución.

Así fueron pasando los años y yo cada vez estaba peor. Pasaba alguna temporada algo mejor, pero cuando me daban episodios lo pasaba muy mal y tenía que tomar medicación y de nuevo fisio para seguir.

En Bilbao trabajaba el dentista Dr. Magdaleno, profesor en la U.P.V. y con consulta privada. Fui a su consulta ya que era muy especialista en A.T.M. De nuevo mi caso era muy complejo y me aconsejó no tratar y seguir como estaba. Me hizo un ajuste oclusal y listo.

En el año 2.000 cambié de puesto de trabajo dentro de la clínica y empecé a trabajar directamente con el Dr. Ion Zabalegui.

Como mi problema no remitía, al contrario, cada vez tenía más dolor y no podía ni mover el cuello y ya llegó un momento que estaba todo el día en el fisioterapeuta, sin exagerar, mi jefe el Dr. Ion Zabalegui se interesó por mi problema y después de valorar mi situación, me dijo que tendría que ir donde el Dr. Txomin Martín en San Sebastián para estudiar mi caso. Ion me dijo que si había una solución, el Dr. Domingo Martín, que era ortodoncista, era el profesional que me lo iba a solucionar, el mejor en este campo.

No me puedo olvidar de la primera vez que estuve en la consulta del Dr. Martín. Me hizo una exploración completa y me mandaba mirar hacia un lado y hacia otro y yo que tenía el cuello agarrotado iba girando los hombros y no el cuello y yo de verdad que pensaba que el Dr. Txomin Martín estaría pensando que yo era tonta, pero claro, en realidad yo tenía una patología, un problema muy complejo que él enseguida diagnosticó.

Así fue como 10 años después de empezar mi problema, el Dr. Txomin Martín hizo un estudio de mi problema y no me dijo que “qué difícil” sino que tenía solución con ortodoncia y cirugía ortognática. Me explicó en el ordenador en qué consistía el tratamiento muy usual con un vídeo y la verdad es que yo me sentí en buenísimas manos, así que acepté el tratamiento y empecé con ortodoncia.

Luego vino la cirugía ortognática y el final del tratamiento hasta retirar la ortodoncia en el año 2005.

​No puedo explicar con palabras lo contenta que estoy de haberme tratado y del resultado.

Mi vida cambió a partir de entonces porque los dolores desaparecieron totalmente. Yo vivía en el fisioterapeuta y no he vuelto a ir por ese problema. No he tomado más medicación ni mucho menos un relajante muscular. Creo que es lo mejor que he hecho en mi vida, solucionar mi problema. Yo tenía miedo a que me cambiara la cara, pero en realidad sigo siendo yo aunque sobre todo al principio del final del tratamiento cuando me encontraba conocidas o amigos de mis padres que hacía tiempo que no veía, todo el mundo la misma frase “qué guapa estás”, y yo entonces pensaba en el Dr. Txomin Martín y en mi cirujano el Dr. Arruti y contestaba “ni idea, como siempre…”

Creo que no hay casos complicados. Hay que encontrar buenos profesionales.

Gracias al Dr. Txomin Martín y a todo su equipo por sus atenciones.

Idoia Uriarte

Idoia Uriarte